Helmut Kohl contra su «negro»

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Comienza en Colonia el juicio en el que el excanciller alemán demanda cinco millones de euros a Heribert Schwan, periodista que colaboró en la redacción de sus memorias

La Audiencia de Colonia da inicio este jueves al juicio en el que el excanciller alemán Helmut Kohl demanda cinco millones de euros a Heribert Schwan, periodista que colaboró en la redacción de sus memorias y que más tardepublicó sin su consentimiento partes no autorizadas y contenidas en las 600 horas de grabaciones que sirvieron de base para la biografía del canciller de la Unidad alemana.

El político y el periodista rompieron su colaboración cuando estaba por salir elcuarto y último volumen, que Schwan decidió publicar por su cuentaalegando las constantes injerencias de la segunda mujer de Kohl.

Después del suicidio de su primera esposa, Hannelore, que fue hallada el 5 de junio de 2001 en la casa en la que llevaba 15 meses sin salir y cuya muerte los alemanes todavía no le han perdonado, Helmut Kohl hizo pública su relación con Maike Richter, una funcionaria del Ministerio de Economía con la que había trabajado estrechamente, 34 años menor que él y a la que presentó en sociedad como su pareja de hecho desde 2004.

A pesar de la oposición de sus hijos, Kohl contrajo matrimonio con ella en 2008, con 78 años de edad, y partir de ese momento fue ella la que llevó su agenda y la que gestiona hasta hoy en día el patrimonio político e histórico del ex canciller, fundamentalmente porque ese mismo año Kohl sufrió una caída en su casa cuyas consecuencias le mantienen desde entonces postrado en una silla de ruedas y apenas sin poder hablar, debido a una parálisis facial parcial.

Schwan ha relatado reiteradamente cómo Maike se interpuso en su trabajo y comenzó a poner cortapisas que el propio Helmut Kohl nunca le habría impuesto si fuese realmente dueño de la situación. Finalmente, decidió publicar el cuarto tomo de las memorias, titulado «Vermächtnis: die Kohl-Protokolle» («El legado: los protocolos de Kohl») por su cuenta y los Kohl acudieron a los tribunales, donde han conseguido ya dos sentencias favorables.

Critica a sus sucesores

Lo que se dirime es la legitimidad de la inclusión en ese volumen de 116 citas no autorizadas. El periodista tiene en su poder las grabaciones y se niega a entregarlas a Kohl, alegando es coautor intelectual de esa documentación porque no se limitaba a sostener el micrófono sino que canalizaba la conversación con sus preguntas. Se trata sin duda de las citas más polémicas de las memorias, ya que no aparecen retocadas y Kohl, con su habitual retranca renana, critica sin tapujos a sus sucesores en la Cancillería alemana, incluida Angela Merkel, sobre la que dijo que «apenas sabía comer con cuchillo y tenedor» cuando él la descubrió, dando a entender que fue él quien le enseñó todo lo que sabe.